APUNTES DE VALENCIA (2)

Fuerza, casta y bravura, los de Victoriano del Río. La corrida de Victoriano del Río fue modélica. La fuerza de los toros se sumó a su bravura y el resultado fue una fascinante nobleza encastada. Lidió tres toros de alta nota y uno de ellos, el corrido en quinto lugar, era de bandera, sin duda el toro de la feria. Embistió en los tres tercios porque le dio la gana, y si al final de la larga faena de muleta salió con la cara alta de un par de muletazos fue porque nunca lo habían llevado toreado.Eso sí, Enrique Ponce metió en vereda al toro que lo cogió y El Juli metamorfoseó al cuarto (segundo del lote de Ponce) de bronco en templado, una verdadera alquimia.
Si los toros de Victoriano no pertenecieran al encaste Domecq, en Valencia ya les estarían levantando un monumento.

Desbordamiento de toreo. ¿Se puede torear mejor de capote que Morante de la Puebla? ¿Se puede torear de muleta mejor que Finito de Córdoba? ¿Se puede mandar más y llevar más toreado a un toro que El Juli? La corrida del día de San José en Valencia fue un desbordamiento de toreo. ¡Qué verónicas las de Morante, qué verónicas las de El Juli! ¡Qué media belmontina la de Morante, qué media bolmontina vía Antoñete la de El Juli! ¡Qué naturales, qué redondos, los de Finito! No puedo adjetivar un toreo tan desbordante, he de recurrir a las exclamaciones como único comentario. A José María Manzanares no le correspondió un lote propicio, ni tampoco tuvo su tarde. La corrida de Garcigrande fue desigual, con dos toros excepcionales: tercero y quinto. Pero en varas, sólo se dejaron; nadie es perfecto.

Jerarquías en Valencia. Si descartamos a El Juli, legitimo triunfador de la Feria, y a Enrique Ponce, magistral, lo que yo me llevo de Fallas es lo siguiente:
En paralelo, el toreo de Jiménez Fortes, de Morante de la Puebla y de Finito de Córdoba. Entre los banderilleros, Curro Javier, con el capote y los rehiletes.
Entre los montados, Chocolate y Barroso. Entre las ganaderías, la de Victoriano del Río.

Conclusión. La de Fallas ha sido una feria excepcional. Si el éxito de una corrida se debe al toro y, sobre todo, al torero, el éxito de una feria pertenece al empresario que la diseñó. De modo que Simón Casas es el otro gran triunfador de Valencia.

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