APUNTES A LA FERIA DE FALLAS 2014

La suerte de varas en Valencia

1º La suerte de varas prueba la bravura del toro y lo centra para la lidia.

2º El peto protege al caballo y da tiempo a comprobar la embestida del toro, según sea su comportamiento mientras pelea.

3º Hace años, un caballo más endeble y sin protección sobredimensionaba el poder letal del toro. Y eso le prestigiaba durante toda la lidia. Ahora, un potente caballo domado para la suerte, bien protegido, lo pica bien y lo desprestigia.

4º La puya antigua era menos ofensiva, penetraba la piel con menos facilidad. La puya moderna pica con las cuerdas metidas hasta en el picotazo.

5º Ayer, el ochenta por ciento del trabajo del picador consistía en defenderse y el veinte por ciento en picar. Hoy es al revés.

6º En Valencia, los picadores casi siempre han picado bien y casi siempre los han pitado.

7º En Valencia, casi todos los toros han sido perdonados en la segunda vara y algunos en la primera. Pero todos sangraban hasta la pezuña al llegar al último tercio.

8º Una pregunta: ¿cuántos caballos habrían matado los toros más débiles de Fallas si se los hubiera picado sin peto? ¿cuántos habrían pasado por enclenques a ojos del público? ¿qué ha cambiado, la fuerza del toro o la tesitura en que se le plantea la lidia?

9º Otra pregunta: ¿Por qué la crítica especializada no reflexiona sobre la lidia ni sobre el toreo?

10º Un dato positivo: ¡Qué buena feria de Fallas ha hecho la Cuadra Navarro!

Faenas largas

Todas las faenas que se han hecho en Valencia, hasta las buenas, han sido largas, demasiado largas. Se diría que el amontonamiento de muletazos pesa a la hora de que el Palco evalúe los trofeos. O que el público se calienta a fuerza de insistencia. O que los toreros no están seguros de haber calado en el tendido. Sin embargo, cuando el toreo se hizo de verdad, la grada se conmovió. ¿Qué quiere decir esto? Varias cosas: Que Jiménez Fortes hizo cuatro faenas muy buenas a dos toros; que Finito y Luque hicieron una faena para centrar al toro y otra para torearlo; que Manzanares prolongó su buena primera parte para cortar la segunda oreja con la segunda; y que Morante prolongó la suya porque se divertía toreando. Anomalía: faenas premiadas con orejas y castigadas con avisos.

Encaste Domecq

Simón Casas lo tiene claro: toreros buenos, ganaderías que embisten y una concesión al torismo. Todas las divisas fueron del encaste Domecq, en las corridas y en las novilladas, salvo la de Adolfo Martín, que apenas embistió, y los murubes de Bohórquez, para rejones. Y entre los demás, embistieron muchos toros y casi todos los novillos. De modo que en la feria hubo mucho toreo. ¿Qué hacemos entonces con el encaste Domecq? ¿Denostarle porque embiste?

Toreo de capa

Hasta el día de hoy, 17 de febrero, en Valencia se toreó mucho con la capa. Pero torear bien de verdad, sólo lo hicieron dos: Morante, más allá del bien y del mal, y Jiménez Fortes, con mucha verdad y mucho temple.

Bravura más debilidad, una mala mezcla

En la corrida de Zalduendo hubo cuatro toros muy bravos y tres con una clase excepcional. Pero la bravura se compagina mal con la debilidad. El bravo se entrega tanto a la embestida que la fuerza de remos debe cimentar la proyección de media tonelada embistiendo en redondo y por abajo.

Este sustancial defecto destruyó el mano a mano entre Sebastián Castella y Miguel Ángel Perera. Pero el de Béziers estuvo enorme con su primero y con su último toro. Que conste.

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