DESINFORMACION

Imaginense ustedes una manifestación en una ciudad con poco mas de 50 000 habitantes y que acudan a ella entre 6000 y 10 000 personas, entre ellas el presidente de la región. Si se hubiese celebrado en contra de un espectáculo, en este caso las corridas de toros, todos los medios de comunicación del país se habrían volcado e incluso hubieran hecho la cabecera de sus informativos con puntuales entrevistas entre los manifestantes.

Pero en Arles fueron las gentes del toro quienes se movilizaron y eso no cuadra con la ideología bienpensante de ciertas élites, incluso entre los medios supuestamente progresistas que no quieren molestar a posibles anunciantes. De esta manera se corrió un tupido velo sobre una realidad cultural, sobre la voluntad de un pueblo, o de parte de sus gentes. Como si no existiesen. Y esa es la peor de las censuras, la del silencio, curiosamente mas propio de sistemas totalitarios que de países abiertos a la pluralidad de opiniones y gustos.

Pero no vayamos a autoflagelarnos, a críticar a los estamentos del toro, a las peñas, a los aficionados anónimos que cuando se les solicita de verdad están dispuestos a defender su Fiesta. E incluso a la prensa regional que pese a las fuertes presiones sigue informando en titulares de lo que pasa en los ruedos, aunque tan solo sea de lo que suceda en su zona. No hemos de lamentarnos siempre y mas bien congratularnos del poder de convocataria de los toros y del lleno hasta la bandera que se dio esa misma tarde en Arles con los mejores ingredientes para que la Fiesta se perpetue : grandes toreros y las mejores ganaderías.

foto jeanclaude carbonne

okmanif

Comments are closed