SEVILLA: ¿DESDE CUÁNDO?

    La jornada del pasado domingo (1 junio 2014) marcó un hito histórico taurinamente hablando, cuando La Maestranza sevillana abría su Puerta del Príncipe para que salieran por ella a hombros del entusiasmo y en triunfo los novilleros Borja Jiménez y José Garrido, junto al ganadero Ricardo Gallardo, tras haber cortado cada uno tres orejas a sus respectivos lotes de una novillada encastada y brava de Fuente Ymbro, en la que destacó el segundo astado de la tarde –“Esmerado”, número 169, negro de capa y con 448 kilos de peso–, al que el público pidió con fuerza la póstuma vuelta al ruedo.

     Ante la rareza del evento, me preguntaba yo cuándo fue la última vez que se registró en dicho coso un colofón semejante, pues que dos novilleros se repartan seis orejas en la misma tarde y compartan salida por la histórica Puerta maestrante era algo que trascendía a mi memoria de viejo aficionado. Había que tirar de archivo y hemerotecas y armarse de paciencia hasta dar con el antecedente apropiado. Y eso hice.

     El primer fruto de la investigación fue que nunca –desde que en 1915 se cortara la primera oreja en La Maestranza– hasta hoy se había dado un resultado semejante en todas las novilladas celebradas en Sevilla.

     Quedaba por saber cuándo fue la última vez que más de un novillero abandonaba la plaza a hombros después de una tarde triunfal. Para encontrar la fecha, tenemos que remontarnos al 24 de junio de 1962, domingo que acartelaba el debut de Mondeño II, la reaparición de Carlos Corbacho, después de quedar inédito el día de su presentación en Sevilla tras resultar herido por un novillo de María Lourdes Martín, y Emilio Oliva –el tronco de la saga–, que habría de consolidar el cartel que ya poseía cortando una oreja de cada uno de sus dos novillos pertenecientes a los Herederos de don Felipe Bartolomé, cuyo encierro, bravo, encastado y noble, brindó la alegría al mayoral y propietarios de un triunfo señalado, con dos de sus reses recibiendo la póstuma vuelta al ruedo por su notable pelea. Junto a Emilio Oliva y al mayoral de la ganadería, fueron sacados a hombros, Corbacho, que cortó tres orejas, y Mondeño, con una. Todavía faltaba mucho para que se reglamentara la aritmética de las tres orejas para poder abrir la Puerta más grande. Si hay que consignar, el último triunfo múltiple de novilleros en Sevilla, el 17 de septiembre de 1972, con José Antonio Campuzano –oreja–, Currillo –dos orejas– y Antonio Gardel –tres orejas–, junto al mayoral de Benítez Cubero, saliendo a hombros de la plaza, pero no por la del Príncipe, que se la cerraron a los aficionados que querían tirar por ella con los triunfadores.

     Anteriormente, hubo en Sevilla cuatro tardes en las que triunfaron dos o más novilleros; así: Manolete y Pepe Luis Vázquez, que cortaron tres orejas y dos y rabo, respectivamente, a una novillada de Villamarta, el 9 de octubre del año 1938; o 28 días después, con José Ignacio Sánchez Mejías –que cortó cuatro orejas– y el mismo Pepe Luis, que se llevaría las orejas, el rabo y una pata, del último novillo de la tarde; sin embargo, no salió a hombros. Tampoco lo hicieron, en día metido en agua –12 de abril de 1936–, Torerito de Triana y Pascual Márquez, que cortaron un rabo por coleta a novillos de Clairac, y no sé si acompañaron por la puerta grande al esforzado Pascualillo –cuatro orejas, rabo y pata–, nueve fechas después, sus compañeros de cuarteto Diego de los Reyes, Torerito de Triana y Rafael Gallito, pues todos desorejaron a uno de sus oponentes, incluido un rabo para Torerito.

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