BAYONA SEPTIEMBRE 2014 : EL TRIUNFO DEL TORO

Con el trapío de verdad y no el aparente. Las dos corridas lidiadas, tanto la de Adolfo Domínguez como la de Garcigrande, rondaron los 500 kilos, no fueron aparatosas de defensas, y en cuanto saltaba un toro al ruedo en las gradas se celebraba su presencia.

El encierro de Garcigrande fue el mas completo que se haya visto esta temporada francesa y probablemente sea dificil alcanzar ese nivel en lo que resta de año. Un revulsivo para el aficionado y para los toreros, con esa codicia en la embestida, ese repetir incansable que contrasta tanto con las habituales reticiencias defensivas de los toros y los unipases. Alegría en la embestida, empuje, acometividad, en definitiva bravura.

Todo un espectáculo y la confirmación de que esta ganadería no está solo en un gran momento desde hace varias años, es realmente hoy la número uno. Fue todo un exito y personalmente matizaría el triunfo de los tres matadores que salieron a hombros. Estuvieron mas bien discretos de capote, hubo detalles, pero poca sustancia. Juan Bautista ligó series de muleta, midió bien sus faenas, mató de una estocada sensacional a recibir pero rara vez se fajó con sus toros, echándoselos siempre para fuera.

Castella entusiasmó con su clásico cambio por la espalda y con un natural etereo y bellísimo pero después no pasó prácticamente nada. Eso si hubo ligazón, porque el toro tenía una calidad extraordinaria, pero no brotó el olé, no hubo nunca desgarro. En cuanto a Fandiño se le vio con técnica, toreó mejor que sus compañeros de capote, o al menos intentó gustarse, pero a su poderosa muleta le faltó una vez mas alma, un poco de sabor. Quiza es que esté a estas alturas de la temporada muy atorado.

La corrida de Adolfo Martin fue arisca en conjunto aunque hubo algunos toros que metieron la cara por momentos como lo hacen los saltillos, pero los toreros no se fiaron. Lo mas destacado del festejo corrió a cargo de Alberto Aguilar que una vez mas emborronó su actuación con la espada. De la novillada destacaría la faena del novillero murciano Filiberto a su primero, con el que estuvo muy templado. A Roca Rey se le vio mucho valor pero al discípulo de José Antonio Campuzano aun le queda mucho por recorrer. La novillada de Jalabert fue muy fuerte de presentación, demasiado, hubo un par de novillos que en este mismo mes de septiembre hubieran pudido lidiarse como toros. Menos mal que la terna estaba algo curtida y que los novillos se dejaron, resultando mas bien nobles.

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