REENCUENTRO ENTRE EL JULI Y AQUITANIA (TOROS Y SALSA 2014)

Como el mismo torero madrileño lo afirmó en la prensa recientemente, había como un desencuentro, un desamor entre la afición francesa, sobre todo la del suroeste, y él que empezó la temporada pasada. Pero a raíz de su triunfo en Dax puede que las tornas hayan cambiado. Y no fue fácil.

Su primer toro de Victoriano del Rio si le dio opciones para triunfar pero todo cuanto hizo el matador fue acogido con extrema frialdad. Había poder, ligazón, pero ningún relajo. Se sucedían las tandas de naturales y derechazos entre la indiferencia del personal.

Fue probablemente finalizando la faena, cuando toreó mucho mas ceñido, en una serie de manoletinas cuando El Juli debió de percatarse que el público adhería mas a lo que estaba haciendo cuanto mas se arrimaba. Recibiendo al segundo de su lote ya se le vio otro son. Lanceó con despaciosidad, recreándose, prolongando las embestidas de un toro que anunció de salida su calidad. No pasó desapercibida de Sebastián Castella que aprovechó su quite para lucirse. Picado en su orgullo, El Juli le replicó por lopecinas y a partir de entonces el público se puso de parte del torero. Fue una faena de poder absoluto, en un perímetro reducidísimo.

Como el toro tenía motor y nobleza para repartir, El Juli se adueñó completamente de sus embestidas, con cambios de mano inverosímiles, haciéndole girar en torno suyo con el respetable ya en pie. Un dominio tan arrasador no podía mas que subyugar. Respondiéndole de alguna manera a Sebastián Castella reiteró los circulares por la espalda que tanto prodigara el francés en el pasado.

Los últimos detractores de El Juli esperaban la espada, el ya famoso “julipie” y lo cierto es que el madrileño no anduvo demasiado firme y seguro con el acero pero bastó para que el toro se acostase. Personalmente me impresionó una vez mas el poderío tremendo de este torero pero me hubiera gustado ver la reacción del público ante una tanda de verdad de naturales o de derechazos, largos y hondos.

Porque es en esas suertes fundamentales donde le cuesta hoy mas al madrileño llegar a las gradas.

Comments are closed