MADRID : LOS HEROES DE PRINCIPIOS DE MAYO

Se festejaba este fin de semana en Madrid la rebelión de los madrileños contra las tropas de Napoleón. Un acto heroico, un enfremiento desigual, que inspiró a Goya uno de sus mas grandes y dramáticos lienzos. Una celebración en Las Ventas que supuso la revelación de toreros encerrados en el anonimato o que torean muy poco. Encabezados por López Simón, matador de Barajas, en la periferia de Madrid, su heroismo fue la clave del triunfo. Encarnó ese valor sobrio, determinado, dispuesto a ir mas allá de los limites, pero siempre con la cabeza fria.

Ante toros de Montealto muy armados, astifinos, con embestidas correosas y no siempre humillando, la emoción se vivió en cada muletazo. El sitio que pisa es el de los grandes, el de mayor compromiso, con un torería, un buen gusto que algunos, pocos, aficionados le habían visto. Le enganchó el toro en la estocada y le pegó luego una cornada pero el torero se mantuvo en pie y tras descabellarlo cortó una oreja de mucho peso. Mató al toro siguiente, un pavo de 620 kilos que brindó a un público rendido y emocionado. Faena épica, en la línea de las firmadas en esta misma plaza por Perera y Castella. Este torero merece que se le abran todas las puertas.

En esta corrida espectacular de Montealto, encastada y sobre todo con mucha movilidad, hubo grandes toros como el corrido en quinto al que se enfrentó Morenito de Aranda. Un toro que le permitió al matador conquistar Madrid y dejarse llevar por la inspiración. Cortó dos orejas y hubiera merecido una tercera en el último al que toreó con aplomo y mató con eficacia. Morenito se las vio esa tarde con tres toros, tras el percance de Angel Teruel en su primero.

Al dia siguiente, en una corrida de Carriquiri decepcionante, sin fondo ni clase, Sergio Aguilar se jugó la vida, sin exito pero con dignidad y frialdad. Otro torero que merece la pena ver y no dejarlo marginado.

Curro Díaz hizo la mas bonito de la tarde pero sin redondear faena y Leonardo San Sebastián, que venía a confirmar a Madrid, pagó él también el tributo de la sangre en esta feria y fue cogido por el toro que cerraba la feria.

Un ciclo que empezó con una seria novillada de Manolo González, con bastante motor, donde llamó la atención el novillero de Salamanca Alejandro Marcos por su estética y sus ganas de ser. En este festejo se presentaba también en Madrid el bordelés Clemente que ejecutó algunos pases de buen corte y sobre todo mató sensacional.

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