ANDY YOUNES, UN NOVILLERO ILUSIONANTE

Valencia. Viernes 11 de marzo. Es torpe generalizar, pero es cierto que los toreros actuales se parecen unos a otros hasta el aburrimiento. No todos, claro. Tan solo la inmensa mayoría. Por eso me gustó Andy Younes en Valencia. Tiene la rara virtud de parecerse a sí mismo. A la Posee una personalidad extrovertida, sencilla y valiente. No hace el paseíllo como si fuera a un funeral, no se santigua antes de que salga el toro como si fuera un penitente, no lidia en la plaza como si estuviera en un tentadero. Y se le ve feliz en el ruedo, lo siente como un escenario, siente al público, y el público vibra con él. No importa -por el momento- que apenas saque los brazos cuando lancea: el trazo de su toreo apunta buen estilo. Y con la muleta torea, a veces, muy despacio, muy relajado, muy de verdad. Al público le encantó, a mí también. Es verdad que sorteó los dos novillos bravos de la tarde, pero también lo es que si a su segundo no se lo carga el picador en dos tremendos y absurdos puyazos, su éxito en Fallas habría sido de los grandes. Aquí hay torero… siempre que sus mentores sepan rodarlo antes de llevarlo a las plazas grandes.

La novillada de López-Gibaja, presentada como una corrida de toros, tuvo un comportamiento desigual. Noble el primero, manso el segundo, bravo el tercero, con más genio que bravura el cuarto, manso de libro el quinto y bravo pero muy picado el sexto. A los novilleros valencianos Chover y Varea los vi bien, aunque me aburrieron.

Comments are closed