BAYONA: INTERROGANTES

El 15 de agosto hubo menos de media plaza en Bayona mientras que en las ciudades próximas de Dax y San Sebastián se colgaba el no hay billetes. ¿A que se debe? ¿Le faltaba gancho, alquimia al cartel compuesto por Perera, López Simón y José Garrido ante toros de Domingo Hernández? ¿Pudo la competencia y el abono “cautivo” de las ciudades adyacentes? ¿Le falta arraigo a la fecha del 15 de agosto en Bayona, que fuera antaño una fecha taurina tradicional y que se volvió a recuperar el año pasado?

Hubo un poco de todo ello pero lo cierto es que en el ruedo hubo espectáculo y la gente lo disfrutó. En primer lugar porque la corrida de Domingo Hernández, bien presentada, seria, con transmisión, tuvo mucha movilidad y la exigencia de la casta. Hubo toros de gran calidad, como el corrido en quinto que le permitió a López Simón relajarse con la muleta e incluso gustarse. Hubo ligazón y sentimiento y de no marrar con la espada se hubiera llevado dos orejas de ese toro. Buena tarde del madrileño pero el que de verdad sedujo a la afición fue José Garrido. Se recreó con el capote y su primera faena fue siempre a mas, buscando la hondura pero sin forzar la figura y culminando con una serie extraordinario y el torero roto. Hubiera cortado dos merecidas orejas de no errar él también con la espada.

A la postre tanto López Simón como Garrido cortaron sendas orejas que les permitieron salir a hombros. Perera tuvo un lote algo mas complicado, se mostró firme y seguro con la muleta pero a excepción de una serie con una tremenda ligazón, no le llegó al respetable y estuvo muy frío. Por la mañana se dio una novillada concurso sin picadores en la que destacó el mexicano Diego San Román que toreó con personalidad, gusto y valor. Habrá que seguirle muy de cerca. Está programado en principio para la final de las novilladas picadas de Bayona.

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