SAN SEBASTIÁN 2016, UNA FERIA TRIUNFAL

Tres llenos y uno de “no hay billletes”. ¿Hay afición en Donostia? La hay, si los carteles son buenos. Primer triunfo sobre quienes quieren prohibir la Fiesta. Segundo triunfo: los toreros. Todos estuvieron por encima de los toros que les correspondieron en suerte. Tercer triunfo: la afición, entusiasta pero no tonta. Receptiva al toreo -al bueno- y crítica ante la poca fuerza, generalizada, de los toros. Y, por tanto, un fracaso: ganado justo de presentación y, en general, muy armado. Pero hay que matizar: hubo mucha bravura y nobleza, poca fibra y nula fuerza.

Los toros

Fuente Ymbro: Mala sin paliativos. Se salvó el 3º, bravito, con engañosa movilidad.

Fermín Bohórquez (rejones): dos ovejas, sin fuerza y sin raza.

Garcigrande (cuatro toros): tres toros delucidos, sobre todo el 1º de El Juli. Y uno bravo, el 2º de El Juli.

Zalduendo: Bravitos, salvo el 4º (manso), terciados, sin fuerza.

Juan Pedro Domecq: Deslucido el lote de Ponce. Los cuatro restantes cumplieron. El 6º, bravo.

Apenas se picó un toro. Si todos los lotes hubieran tenido fuerza, la Feria habría sido memorable.

Los toreros

Diego Urdiales: Tres redondos y un pase de pecho magistrales. Y punto.

Paco Ureña: Valiente ante un lote sin posibilidades.

Joselito Adame: Correcto, sin más.

Hermoso de Mendoza: Desafortunado con dos toros podridos.

José Tomás: Sublime en mecidos y barrocos delantales. Sublime en el toreo al natural. Si no hubiera pinchado habría cortado 4 orejas.

El Juli: Digno con su primer toro, malo; y autor de una faena a un toro bravo, con una primera parte vertiginosa y una segunda parte intensa que le valió dos orejas.

Sebastián Castella: Demostró que es un gran torero pero que no está en su mejor momento.

Alejandro Talavante: Magnífico, inspirado, dominador. De haber acertado con el estoque habría cortado 3 orejas.

Roca Rey: Arrollador, dueño de un toreo a veces inverosímil. Además, hizo el toreo fundamental.

Enrique Ponce: Hizo un toreo compuesto y distanciado ante dos toros deslucidos.

José María Manzanares: Hizo el mejor toreo de capa de la Feria. Larga cambiada de pie, deslumbrante. Buenas verónicas, magníficas chicuelinas, quietas y al paso. Gran toreo de muleta. Estocadas espléndidas.

López Simón: Hizo la faena más compacta de la Feria. Dos orejas. Va a más.

Conclusión

Más luces que sombras. Momentos de arte memorables. Un gran espectáculo, en ocasiones insuperable. Público muy medidor, en el entusiasmo, los oles, el bien por lo bajini y en los pitos. ¿Quién le quiere impedir su disfrute? En octubre, dicen, habrá un referendum sobre el sí o el no a las corridas. Ganará el no, aunque la plaza se llenara esta feria a reventar. Los espectáculos, casi todos, son de minorías, aunque sean de grandes minorías. Pero la democracia no es la dictadura represiva de la mayoría, sino el respeto a los derechos, políticos y cívicos, de la minoría.

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