EL REENCUENTRO CON FANDIÑO

Dax, Feria Toros y Salsa. Iván Fandiño ha sido uno de los toreros con mas cartel en el suroeste francés sin embargo, al igual que en España, se había visto devaluado últimamente. Este año, tanto en Bayona como en Mont-de-Marsan, fue mas el querer que el poder lo que primó, por unas razones u otras. En Dax, volvimos a reencontrarnos con ese Iván Fandiño que había cautivado a la afición francesa. De salida, sin pensárselo, en el sitio idóneo, con temple y desparpajo. Toreo acompasado, tanto de capote como de muleta. Recibió con despaciosidad a un buen toro de Fuente Ymbro con el que se recreó toreando de muleta.

En una faena en la que no se precipitó, que fue a mas, con muletazos de gran hondura, culminada con unas escalofriantes manoletinas. Pinchó, pero aún así la plaza entera le pidió las dos orejas que la presidencia denegó, tras haber matado al toro de una estocada en todo lo alto y en la que recibió un varetazo en la pierna. Ante el siguiente Fuente Ymbro, que fue a menos, el torero se la jugó con una raza acongojante. El astado le prendió y Fandiño volvió a la cara del toro, sin mirarse, para endosarle una serie final de bernadinas. La espada hizo guardia y la faena se quedó sin premio, pero con la afición de nuevo ilusionada.

Fandiño fue el gran protagonista de este fin de semana en Dax. Pero también llamó la atención un novillero, Adrien Salenc, en la matinal del domingo. Está empezando a cuajarse, ya no es tan bullicioso aunque siga siendo alegre y con gancho de cara al público. Ante un gran novillo de la Quinta se le vieron otras facetas. Un toreo muy variado, con el capote y la muleta, y sobre todo muy templado. Cortó sendas orejas y se fue en volandas de la plaza.

El último triunfador de esta feria fue Manzanares aunque personalmente no me convenció del todo. Si estuvo bien ante su primero de  de Montalvo, con un toreo relajado y poderoso de capote, para luego acoplarse a un toro que se fue rajando. Le extrajo muletazos de uno en uno y terminaron por irse a tablas que era donde quería ir el astado. Las series de circulares finales fueron lo que mas le llegó al público y sobre todo una sensacional estocada a recibir. Se llevó una oreja en este toro y otra en el siguiente por una faena pulcra, templada, pero sin romperse, sin pisar el acelerador, sin fajarse con un gran ejemplar de Montalvo que repetía con mucha clase. La espada le permitió al alicantino llevarse otra oreja, pero el torero decidió salir a pie y no a hombros de la plaza. Esa misma tarde también tocó pelo David Galan ante un buen lote de Montalvo. Se mostró tesonero pero por momentos también arrebatado y en ante su primero amontonó los pases sin llegarle mucho a las gradas. En el siguiente se relajó algo mas, sobre todo en dos tandas de excelentes naturales, por fin sentidos. El Juli sorteó un mal lote de Montalvo, el primero fue devuelto por inválido y el sobrero pecó del mismo defecto, blandeando sin cesar. El siguiente acortó sus embestidas ya de capote y aceptó a regañadientes la poderosa muleta de El Juli.

Decepcionó en este feria Diego Urdiales, excesivamente precavido, a disgusto con su lote de Fuente Ymbros, uno de los cuales, su segundo, traía buen son pero quedó prácticamente inédito porque el torero no lo quiso ver. La corrida de Ricardo Gallardo fue bonita de presentación, baja y bien armada, con toros notables como los que le correspondieron a Pepe Moral. El que cerró el festejo tuvo un pitón derecho extraordinario. Sin embargo, todo cuanto hizo su matador no le llegó lo mas mínimo al público. Probablemente el exceso de presión, la necesidad de triunfar, se le nublaron las ideas y le faltó relajo, disfrutar con lo que tenía delante.

Gustó también la novillada de La Quinta con algunos ejemplares notables, detalles del mexicano Adame, el valor de Juan de Castilla aunque pecase de excesiva frialdad.

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