EMBOSCADA A DOS TOREROS

Madrid. Corrida de Resurrección. Galeria fotos NCC|Comunicación. Curro Díaz y José Garrido torearon mano a mano en la pasada Feria de Otoño madrileña. Fue una encerrona, los toros de Puerto de San Lorenzo resultaron fuertes, peligrosos y nada toreables. Los dos diestros salieron heridos, y Curro produjo una honda impresión.

La nueva empresa de Madrid, atenta el interés provocado por los toreros, los reunió de nuevo mano a mano, promovió publicitariamente la corrida y los puso ante un lote a de Montealto que tuvo visos de emboscada. Salvo el quinto, con buenas hechuras de toro bravo, los cinco restantes fueron cinco armarios, con grandes y desiguales pitones, mansurrones a la hora de embestir a las telas, fuertes y con menos raza que un conejo. Absurdo. ¿Por qué crear tanta expectacion si después se reseña una corrida de imposible embestida? ¿Por qué le nueva empresa no intentó enmendar la plana a la empresa anterior? ¿Por qué un ganadero en ascenso se autodesprestigia con un lote grandullón, de feas hechuras e impresentable conducta? Simón Casas prometió en Madrid una revolución taurina. Pareció que la emprendía en las dos primeras novilladas de la temporada. Luego, con las corridas, la de Victorino Martín y la de Montealto, resulta que la revolución se convierte en involución. Ojo, las dos toradas no han gustado ni al tendido 7.

Por cierto, Curro Díaz hizo una gran faena al quinto, malograda con las espadas e impugnada por un par de cretinos, y José Garrido toreó muy bien a la verónica y dio unas bellísimas chicuelinas. Insuficiente para tapar el desastre.

fotos NCC|Comunicación

16avr01
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