[:es]MADRID, 2ª NOVILLADA DE LA TEMPORADA[:fr]MADRID, 2ème NOVILLADA DE LA SAISON[:]

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Madrid, 2ª novillada de la temporada. Asombro de Ángel Sánchez y gravísima lesión de García Navarrete. La novillada de La Quinta fue brava, no seis de seis como la de Fuente Ymbro, pero sí brava, y con un novillo de excepcional clase en  la muleta, el 5º, llamado “Pavito”, que recordarán mucho tiempo los aficionados. Eso sí, había que torearlos.

Lo hizo con pulcritud académica el venezolano Manolo Vanegas, se pidió, sin mucha fuerza, la oreja en sus dos novillos y se le aplaudió en el 6º, un novillo deslucido de Rehuelga. Lo de Ángel Sánchez fue otro cantar. Toreo embraguetado y embriagado a la verónica, remates altivos y gozosos con medias y revoleras, y un toreo excepcional, de gran enjundía y pureza con la muleta. Mano baja, conjunción muy ceñida, largo trazo, remates por detrás de la cadera, un toreo paradigmático por naturales y derechazos y pases de pecho portentosos, de hondura en el ceñido embroque y épica liberación en su remate. Estamos ante un novillero excepcional que, lamentablemente, no sabe matar. Por eso perdió las dos orejas, inobjetables, de su excepcional quinto novillo. Y, por la misma razón, no pudo dar la vuelta al ruedo con el 2º, un complicado torazo de San Martín –535 kilos y casi 4 años-, incierto en los dos primeros tercios y al que toreó con la muleta como si fuera de dulce. Lo dicho, hay torero. Pudo con el malo y estuvo muy por encima del bueno.

La otra cara de la gloria, la de la tragedia, tuvo al debutante García Navarrete como protagonista. Al entrar a matar a su primer novillo, peligroso y complicadillo, fue atrapado al cruzar y sufrió múltiples cornadas, dos en el cuello, otra en la pierna y una luxación en la clavicula. La voltereta se vivió con horror en la plaza. Confiemos en su recuperación.

Por lo demás, la primera temporada de Simón Casas camina viento en popa. Los novillos que contrata no bajan de trapío pero sí aumenta su calidad. Y a la plaza va mucha gente.

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Madrid, 2em Novillada de la saison. Etonnant Angel Sánchez, gravissime lésion de García Naverrete. La novillada de La Quinta fut brave, non pas six de six comme celle de Fuente Ymbro, mais brave dans l’ensemble, avec un novillo d’une classe exceptionnelle à la muleta, le 5em, appelé « Pavito », dont se souviendront pendant longtemps les aficionados.

Mais, par contre, il fallait les toréer. Le Vénézuélien Manolo Vanegas le fit avec un soin académique, on demanda, mais pas très fort, l’oreille à ses deux novillos et on l’applaudit au 6ème, un novillo sans relief de Rehuelga. Ce que fit Angel

Sánchez fut une autre histoire. Toreo serré et enivré à la cape, avec des remates arrogants et jouissifs avec des medias et des revoleras, et un toreo exceptionnel, avec beaucoup d’étoffe et de pureté à la muleta. Main basse, conjonction très assemblée, long trait, conclusions derrière les hanches, un toreo paradigmatique  par naturelles et droitières et des passes de poitrines fabuleuses, profondes dès le départ et épiques libérant le toro à la finalisation. Nous sommes devant un novillero exceptionnel qui, malheureusement, ne sait pas tuer. Voila la raison pour laquelle il a perdu les deux oreilles, indiscutables, de son exceptionnel cinquième novillo. Et pour cette même raison il n’a pas pu faire le tour de piste au second, un compliqué et volumineux toro de San Martín -535 kilos et presque quatre ans- incertain au cours des deux premiers tiers et qu’il toréa à la muleta comme si c’était une douceur. Voila qui est dit, nous avons un nouveau torero. Il a pu avec le mauvais toro et a été très supérieur au bon toro.

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