HEROICIDAD Y TOREO

Han sido los dos protagonistas de este magnífico fin de semana en Bayona. La heroicidad de Paco Ureña que conmovió la plaza en sus dos toros y en particular ante su segundo donde el respetable se le rindió definitivamente coreando « Torero ! Torero ! », y el toreo caro, de relajo absoluto y con un poso extraordinario de Sebastián Castella.

Ureña se las vio con la corrida de El Freixo, propiedad de El Juli, seria de presentación, muy rematada, pero incierta en conjunto y muy cambiante a la largo de la lidia. Dubitativos en el capote o reticentes, fueron al caballo con pujanza y espectacularidad, alternando algunos aparente nobleza en la muleta con repentinos parones, para terminar buscando todos cobijo en tablas. Al torero de Lorca le tocó un lote aspero y peligroso. Toreó a su primero con temple  pero por la izquierda el toro le prendió, pegándole una tremenda paliza. Cuando Ureña volvió lo hizo por naturales, aguantando lo indecible, el público se acongojó y terminó premiándolo con una oreja tras un pinchazo y una estocada ejecutada muy despacio. En el toro siguiente fue el lio gordo. Faena épica, intensa y apasionada, jugándose la vida en cada muletazo, por cada pitón. Primó la emoción, la generosidad, la verdad, en pases uno a uno, robados a un toro que acabó aquerenciándose en tablas. Pese a pinchar nuevamente, se le otorgaron las dos orejas que paseó en una de las vueltas al ruedo mas emocionantes que he vivido en esta plaza.

El otro momento álgido de la feria fueron las dos faenas de Sebastián Castella. Le tocó en suerte el mejor lote de Bañuelos, sobre todo el segundo al que se le concedió una merecida vuelta al ruedo. Ante su primero, Castella anduvo fácil, con detalles de calidad, como un primoroso cambio de mano en la muleta, y se ganó las orejas toreando por circulares de espalda. La espada cayó un poco baja y se le dieron dos generosas orejas. De mucho mas peso fueron las siguientes. Toreó Castella maravillosamente, a sabiendas de lo que traía entre manos. Como de salón, muletazos desmayados, sedosos, deslumbrantes de magisterio y buen gusto. Faena larga, sonó incluso un aviso, rematada eficazmente con los aceros. Castella parecía feliz y en todo caso el público si lo estaba.

En esa misma corrida José Garrido dejó constancia de su buen toreo y hubiera podido cortar una oreja, Antonio Ferrera se fue de vacío, sin opciones con su lote, uno muy soso y otro ilidiable. La víspera, Juan Bautista aprovechó el toro mas noble de El Freixo para gustarse y gustar, Roca Rey dejó detalles, toreó bonito pero sus toros se descompusieron enseguida. Abrió feria una excelente novillada de los Maños, con un novillo de bandera que dejó pasar Andy Younes al que se vió desubicado y toreando siempre muy por fuera. En este mano a mano novilleril francés, Adrien Salenc podría haberse llevado dos orejas de no errar con la espada y se fue de vacío pero dejó una buena impresión, tanto con el capote como en la muleta.

Comments are closed