FAENA INOLVIDABLE DE DANIEL LUQUEFAENA INOUBLIABLE DE DANIEL LUQUE

Por estas tierras lindando con Burdeos, a la vera del castillo donde residiera el famoso filósofo francés Monstequieu, no se recuerda en la villa de La Brède haber asistido a una faena tan intensa, tan bella, tan creativa y con semejante espíritu de comunión como la de Daniel Luque. El torero de Gerena soñó el toreo y lo hizo realidad. Y sin embargo, no se podía presagiar en los primeros compases de capote, lo que acontecería en la muleta. Al toro de Fuente Ymbro le faltaba algo de entrega y los lances de Luque fueron guíandolo, muy acariciantes pero sin exigirle ni recrearse.

En la muleta la simbiosis fue inmediata, el toro fue conquistado por la extrema suavidad del sevillano, una dulce y templada invitación que no pudo rechazar. Cada pase fue saboreado con delectación, verdaderas obras de artes ligadas al ralentí, de una belleza embriagadora. Se nos olvidó la medida del tiempo, el torero completamente inmerso en su creación y la plaza subyugada. Enorme ! Los olés fueron intensos, vibrantes. Luque extrajo todo del toro y sus luquesinas finales fueron mas templadas y explosivas que nunca. Gran toro y excepcional torero.

Al primero de su lote, el que abría plaza, lo toreó Luque con maestría pero el de Fuente Ymbro salía muchas veces distraído, buscando irse y la faena no rompió de cara al público. De los seis toros de Ricardo Gallardo, fue en de menor tono. El resto deparó una gran corrida de toros. Bien presentada, bien armada, en el tipo, para disfrute de los aficionados y de los toreros. Se le concedió una vuelta al tercer toro, tras una espléndida pelea en el caballo y mucha entrega en la muleta, al igual que se le podría haber concedido al sexto que tuvo mucha clase. El venezolano Colombo se mostró muy dispuesto, entusiasta, su frescura caló en el público, sobre todo en el tercero. En el sexto, tras la faena de Luque, su toreo bullicioso no contagió con tanta fuerza las gradas. Aún así, este joven torero ha vuelto a demostrar muchas cualidades, entre otras, su eficacia con la espada.

Tomás Campos no tuvo suerte, aunque dejase vislumbrar detalles de buen corte. No supo o no pudo acoplarse a las encastadas embestidas de su lote de Fuente Ymbro, pendiendo quizás de su confirmación de alternativa al dia siguiente en Las Ventas.

En todo caso, se vivió en La Brède una gran tarde de toros con una faena para el recuerdo. A la salida de la plaza, en boca de los aficionados, oí repetidas veces una palabra, y no lo invento : felicidad.

De mémoire d’aficionado girondin, on ne se souvenait pas d’avoir assisté dans la cité de Monstesquieu à une faena aussi intense, aussi belle, aussi créative, d’avoir vécu un tel moment de communion. À La Brède, Luque a rêvé le toreo. Et pourtant, on s’y attendait pas au premier tiers. Ce toro de Fuente Ymbro, il l’avait caressé à la cape, mais plus pour le tester que pour se laisser porter.

À la muleta, la symbiose fut presque immédiate. Le toro fut conquis par la douceur extrême du torero sévillan, une invitation qu’on ne pouvait refuser où  chaque passe était savourée avec délectation, d’une beauté saisissante, de véritables chefs d’œuvres qui s’enchaînaient au ralenti, sans le moindre accroc. À un moment donné, on avait complètement oublié la mesure du temps, le torero complètement immergé dans sa création, ailleurs et pourtant si présent. Les olé furent intenses, vibrants, Luque poussa le toro jusqu’à ses derniers retranchements dans des luquesinas plus explosives et plus templées que jamais. Grand toro et énormissime torero.

Pour le reste, signalons que la corrida de Fuente Ymbro fut bien présentée, sans excès, un plaisir à voir pour l’aficionado. Sur les six toros, cinq offrirent du jeu avec des comportements variés. Un tour de piste fut concédé au troisième, qui combattit avec vigueur à la pique et chargea avec entrain à la muleta, mais le sixième, lui aussi, n’aurait pas démérité cet hommage. Le Vénézuélien Colombo se montra très entreprenant face à son premier, plein d’enthousiasme, sa fraîcheur conquis les gradins, surtout au troisième. Après Luque, en clôture, la différence de temple fut trop flagrante. Mais ce jeune torero a beaucoup d’atouts, entre autres, il excelle à l’épée, il est d’une efficacité redoutable. Concernant Tomas Campos, il est passé à côté, n’a pas su ou n’a pas pu s’adapter aux charges de Fuente Ymbro, probablement aussi avec la tête ailleurs, à son rendez-vous de confirmation d’alternative le lendemain à Las Ventas.

Quoi qu’il en soit, nous avons vécu un après-midi magnifique sous un soleil radieux. A la sortie, j’ai entendu souvent un mot dans la bouche des aficionados : du bonheur.

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