UNA INTENSA FERIA DEL ATLÁNTICO

En Bayona, el cartel de apertura despertó interés por ver a El Juli, ausente aquí desde hace bastantes temporadas, y a Castella en uno de sus feudos, ante una corrida de Garcigrande, un hierro que ha permitido triunfos importantes todos estos últimos años. Pero esta vez no fue así, a los toros les faltó fuelle y dijeron muy poco. El Juli se fue de vacío, sin opciones en sus dos toros que se apagaron enseguida, incluso antes de los primeros compases de muleta. También quedó inédito Ginés Marín por las mismas razones y Castella se las ingenió para cortarle una oreja a su primero en una faena con ligazón de principio y arrimón final. En el otro saludó.

El dia siguiente fue el de la grave cogida de Thomas Joubert ante un toro de Margé muy incierto desde que salió. El arlesiano lo toreó primero de muleta por estatuarios y en el primer natural el animal le enganchó causándole la grave cornada que sabemos. Ese toro lo lidió después con firmeza el mexicano Sergio Flores que llamó la atención de la afición, sobre todo en el toro que le correspondió en este festejo con seis toreros distintos. La afición vió a un matador solvente, variado y con peso. Hay muchas ganas de volver a verle. Al igual que a Joaquín Galdós que toreó con asiento a un gran toro de Margé al que se llegó a pedir la vuelta al ruedo. El peruano merecía cortar las dos orejas que la presidencia le denegó tras una faena vibrante, ligada y repleta de buenos muletazos. En ese festejo destacó el buen corte de Pablo Aguado ante un toro apagado y un gran astado de Margé, de mucha clase, que no aprovechó del todo Tomás Campos.

En la novillada matinal del domingo se vivió uno de los momentos mas intensos de la feria. Una actuación portentosa del novillero Adrien Salenc en un encierro notable de Los Maños. Su primero tuvo nobleza pero le faltó chispa. Adrien se acopló a él enseguida con mucha suavidad y dibujó muletazos sensacionales. No mató a la primera pero si acertó luego con una gran estocada pero, curiosamente, no se le pidió la oreja. El público estaba aún muy frio pero rompió en su faena al cuarto, Excelso de capote, disfrutó de cada muletazo, con mucha profundidad y regusto. Actuación importante que ha despertado mucha ilusión. Los otros novillos del hierro aragonés tuvieron calidad pero no fueron aprovechados por Baptiste Cissé, muy justito de técnica, y mas por Dorian Canton que cortó una oreja tras una entregada actuación.

El momento cumbre de la feria llegó con Daniel Luque. Dos faenas para el recuerdo y de muy distinto calado. La primera de una belleza clamorosa, con el prólogo de las mejores verónicas que se han visto esta temporada en el suroeste. Maravillosas, lentísimas, desde la primera, con un desmayo alucinante. La faena fue de órdago, sobre todo por el pitón derecho del toro de La Quinta ya que por el otro se entregó menos. Muletazos de cartel y estocada fulminante. El presidente no lo dudó y sacó los dos pañuelos. En el otro, un toro serio, con mucha cara y que no humillaba, Luque dió una lección de toreo. Nadie podría haberse imaginado que el toro se doblegase, pero Daniel lo fue haciendo, sin el mínimo enganchón, con un poder deslumbrante. Chapeau al torero que salió merecidamente, una vez mas esta temporada, a hombros.

El festejo también lo marcado por la cornada de Román tras tropezar en la cara del quinto toro llevándolo al caballo. Juan Bautista se las vió pues con tres toros de La Quinta y se mostró solvente, muy técnico, pero esta vez no llegó la magia y se fue de Bayona sin haber cortado una oreja en sus dos tardes.

Comments are closed