SAN ISIDRO CORRIDA 2. GRAN FAENA DE MIGUEL ÁNGEL PERERA

Los toros de Fuente Ymbro fueron blandos y les faltó energía. ¿Fue esa la razón de que no embistieran? La fuerza es el soporte de la bravura. Sin vigor hasta el más bravo parece manso. Por eso, no se puede juzgar a Finito de Córdoba ni a Diego Urdiales, que parecían dos músicos con los instrumentos rotos.

Quien sí lidió un toro bravo -el ganadero sabrá por qué, pues se supone que habría comido y se habría ejercitado como sus hermanos- y con él consumó una gran faena, en la que le dio distancia, todas las ventajas, y le toreó por derechazos con una perfección absoluta. La plaza retumbó de emoción. Pero como por el pitòn el toro iba peor y los naturales no tuvieron la misma perfección que los redondos,la segunda oreja otorgada al extremeño fue protestada por los más sabios de la plaza. Yo, como soy un inculto, me alegré del doble trofeo.

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