LOS NOVILLOS ERAN TOROS… Y MALOS

Los de Fuente Ymbro eran fuertes, grandes, con peso e «ideas» de toros. Pero eran novillos porque así lo dicta la edad -algún mes de menos-. Diferían de los cuatreños en los cuernos, menos grandes y ofensivos, tolerados en el novillo por la exigente pero poco conocedora afición de Madrid.

A su vigor sumaban una mansedumbre que se traducía en genio, es decir esa «agresividad defensiva» incompatible con el toreo bonito que hoy se adora en Las Ventas.

¿Conclusión? A los tres novilleros damnificados, Simón Casas les debe otra oportunidad. Los rres, Juanito, Antonio Grande y Diego San Román,fueron valientes, excesivamente valiente el último. Si la obligación del toro es coger al torero, la de éste es no ponerle las cosas absurdamente fáciles.

 

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