SAN ISIDRO 20 : VIEJOS MASTODONTES EN VEZ DE TOROS DE LIDIA

Tenían cuernos infinitamente largos, eran inmensamente voluminosos y habían cumplido cinco años. O sea, reunían las condiciones exactas para no embestir.

Primero, porque cuernos tan largos y separados acostumbran al toro a derrotar con un solo pitón; segundo, porque la altura y peso excesivos conforman una morfología contraria para el toreo; y tercero, porque la plenitud biológica del toro sucede a los cuatro años, de modo que los cinqueños, salvo excepciones, embisten menos. Si don Baltasar levantara la cabeza clausuraba la ganadería que todavía lleva su nombre.

Frente a tan mansos monstrruos Curro Díaz fue capaz de cortar una oreja porque es un torerazo, Román, heroico, consiguió el mismo trofeo y sufrió una gravísima cornada, y Pepe Moral asumió el viejo aserto de Guerrita: «Lo que no puede ser, no puede ser, y además es imposible».

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