VIC-FEZENSAC 2019 : UNA COSECHA EXCEPCIONAL ?

Los mas fieles aficionados no recordaban semejante cosecha de orejas y de triunfos desde hace muchísimos años. Cuatro salidas a hombros en tres dias y un número importante de trofeos habrán sin duda escaldado los mas intransigentes e integristas. Pero también refleja, de alguna manera, que pasaron cosas y que la gente se lo pasó mejor que otros años.

La corrida de Cebada Gago estuvo bien presentada, pareja, sin excesos, bonita y variada de capa, ciertos toros se mostraron correosos y otros con una bravura encastada y generosa. Entre ellos el lote que le correspondió a Thomas Dufau. El francés tardó en ver la enorme clase de su primero hasta que se gustó por naturales e hilvanó varias tandas de derechazos. Similar entrega y vibración tuvo el otro en una faena intermitente. Dufau mató bien las dos veces y cobró dos orejas que le permitieron salir a hombros. En la matinal del domingo, la esperada corrida concurso edición n°18.

Personalemente, poner obesivavement al toro en la suerte de varas de lejos me termina por cansar, sobre todo si se ve que no va, y si lo hace tampoco forzosamente disfruto. Y lo de los tres, cuatro o cinco puyazos, suele resultar desproporcionado y la postre el toro se acaba en el caballo. A la gente le gustó un toro de La Quinta encastado, con mucha transmisión, espectacular en varas pero que rechazó la pelea por la izquierda y se mostró tosco con la diestra. Preferí las embestidas repetidas y  enclasadas de un Flor de Jara que puso en evidencia a López Chaves que estuvo mejor con las dificultades planteadas por el de La Quinta.

Al igual que Alberto Lamelas, al que se le han notados notables progresos, pero también él destacó mas en la pelea que frente un gran toro de Los Maños que no dejó de embestir con boyantía. La corrida de Dolorés Aguirre fue muy decepcionante y el úninco bravo fue el joven matador Miguel Angel Pacheco. Pese a su inexperiencia, su entrega le valió para volver al dia siguiente en sustitución de Román. Pero estuvo menos entregado y toreó muy a distancia. Lo cierto es que la corrida de Pedraza fue excesivamente grande, prácticamente cabestros. Brava en conjunto en el caballo, desigual en la muleta.

Daniel Luque triunfó ante un lote muy complicado, resabiado y reticente. En maestro, con la mente despejada, con temple, dándole su tiempo a cada toro, terminó por hacerles entrar en la canasta con una entrega sin fiorituras. Remató dos faenas de peso con dos grandes estocadas. Esa misma tarde, Juan del Alamo escuchó los tres avisos. Se le vio a disguto, mecánico, rápido, sin sitio.

Señalemos también los triunfos de Dorian Canton, que estuvo firme ante una seria novillada de Retamar y de Cristian Parejo en la de sin picadores. Este chaval de Chiclana dejó a todo el mundo boquiabierto por su trazo, su gracejo, con un duende innato. Su único defecto es que es bajito. Hay que verlo.

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