QUE QUEDARÁ DE LA FERIA DE LA MAGDALENA 2019 ?

Una bronca enorme y justificada el último dia con la corrida de Victorino con toros inaceptables, algunos de ellos con trapio de novillo mas que de cuatreño. Como ademas dieron poco juego, a la excepción de uno, el cabreo fue mayúsculo. Pero la feria no se resume a ese fracaso y se pudieron vivir también cosas interesantes. Como una faena mágica, de ensueño de Daniel Luque, precedida con un toreo de similar calibre a un buen ejemplar de La Quinta. Esa tarde, Emilio no estuvo a la altura que se esperaba. Importante actuación de Castella al dia siguiente, donde destacaron su temple, su madurez y su serenida. Cortó al igual que Alvaro Lorenzo en una corrida de Luis Algarra bastante apagada a la excepción del que cerró plaza y le correspondió a Alvaro Lorenzo.

Al dia siguiente el protagonista fue un toro excepcional de Fuente Ymbro, hijo de « Jazmín », toro indultado en esta misma plaza, de una bravura generosa y haciendo el avión. Lo aprovechó López Simón en un buen faenar al que le faltó mayor desgarro y profundidad. Casi me gustó mas en el siguiente, un toro complicado en el que se jugó la vida con mucha verdad.

Esa tarde se pudo apreciar el buen gusto y la estética privilegiada de Pablo Aguado, y la maestría, el valor y el sitio de Miguel Angel Perera ante un lote muy complicado. Cortó una oreja de mucho peso. Se esperaba mucho de la corrida de Cuvillo, desigual de presentación y de comportamiento descafeinado. Actuación discreta de Ureña, por momentos nos reencontramos con el buen toreo de Emilio de Justo, aunque luego la presión del triunfo le pudo y destempló. Sin duda el que mas le llegó al público fue Ginés Marín, con su toreo alegre y clásico a vez. Cortó una oreja y hay ganas de verlo de nuevo.

En resumen, una feria a medias tintas de la que se esperaba mucho mas sobre el papel.

Los comentarios están cerrados.