MIGUEL ÁNGEL PERERA, TORERO GRANDE

Miguel Ángel Perera, torero grande. El maestro extremeño hizo la que quizá sea la faena del año en Madrid. La hizo a un toro protestado por feo y porque era de Núñez del Cuvillo. La consumó porque dio al toro todas las ventajas. Lo citó de lejos, de muy lejos y el astado respondió con un galope emocionante. Desde el primer muletazo lo ató a su muleta, y reunido con él le impuso un toreo puro, mandón, templado, terso, elegantísimo, ligado con profunda intensidad. Primero por redondos, después por naturales, en tandas de enorme torería y emoción. El largo trasteo fue de más a mucho más  y al término de cada tanda, la plaza se ponía en pie. Su clave estética se basó en la distancia del primer cite de cada tanda, siempre situado el toro a un extremo del ruedo y el torero en el otro, y siempre prólogo de un toreo de descomunal trazo y belleza. Su clave dramática la puso el público, siempre a la contra -le pitó cuando Paco Ureña lo invitó a saludar. cuando se rompió el paseíllo, a la ovación que la plaza tributaba a murciano, y le silenció dos meritorias faenas a dos toros desganados-, porque su victoria fue la de la verdad frente a la estupidez Y su fallo, su único fallo,consistió en su fallo con la espada: un buen pichazo y un metisaca que le privaron de dos orejas y una clamorosa salida por la Puerta Grande.

La magia de Paco Ureña

El toreo de Ureña tiene un temple y un trazo embriagados. Y por eso embriaga a la plaza. Su justa -en estos tiempos, corta- faena un toro protestado  por tener poco morrillo y por ser de Núñez del Cuvillo fue dionisíaca por su misterio y resplandeciente por su belleza. La premiaron con una oreja -era de dos- porque el presidente sacó su pañuelo casi cuando arrastraban al bravo. Con sus otros oponentes, menos propicios, estuvo voluntarioso.

Ha nacido un torero, el novillero Tomás Rufo

Lo había visto en casa de Joselito, con dos vacas utreras y me encantó, Lo he visto por segunda vez en Las Ventas, frente a dos novillos, uno encastado y el otro noble, de Fuente Ymbro, y me ha convencido. Tiene buena planta, torería, una expresión elegante, enclasada, y el toreo metido en las venas. Es la gran esperanza novilleril para la próxima temporada. Ha cerrado la de este año con la Puerta Grande de Madrid. Casi nada.

Y el resto es olvido

Mansa, fea, un punto mostrenca, la corrida de El Puerto de San Lorenzo no fue protestada porque era gordota y de El Puerto de San Lorenzo, Pero era un previsible despeñadero de toreros que, curiosamente, la empresa sirvió a dos buenos toreros a los que apodera, Daniel Luque y Juan Ortega. Solo se salvó el segundo de la tarde, que correspondió a Jean Leal y que desaprovechó.

Ganas de toros

La primera parte de la Feria de Otoño, con mucho público en los dos primeros festejos y un llenazo el día de Perera y Ureña, ha dejado un buen sabor de boca. Hay ganas de toros para la segunda parte.

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